El barón Erazem Lueger: el Robin Hood de Eslovenia

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En este impresionante castillo-cueva, excavado en la montaña a 123 metros de altura, murió el barón Erazem Lueger. Según la leyenda, el barón se convirtió en un bandido que, como Robin Hood, dirigía hábiles emboscadas en los bosques y en los caminos para apoderarse de las pertenencias y el dinero de los ricos y, después, repartir el botín entre las familias pobres.

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Durante la guerra que enfrentó el rey de Hungría y de Bohemia, Matías Corvino, y el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Federico III, el barón decidió apoyar al primero.

Una época con valores diferentes

La leyenda sostiene que Matías era un monarca bondadoso y justo que se preocupaba de los más necesitados. Se decía que solía vestirse de plebeyo y espiar a los barones y a los jueces para comprobar que se hacía justicia con la gente más desfavorecida.

Esto le hizo ganarse el título de “Matías el Justo”. Pero, en la actualidad, se cree que si el monarca realmente utilizó el disfraz para pasar desapercibido fue para espiar a sus siervos y gobernadores y cerciorarse de que no lo fuesen a traicionar aliándose con los turcos.

El rey Matías Corvino aliado del barón erazem lueger
El rey Matías Corvino

La leyenda sostiene que el barón Erazem Lueger y el rey Matías, unidos por su interés por el pueblo y por la prosperidad de Hungría, se convirtieron en buenos aliados contra el “malvado” emperador germánico.

Pero sin duda, en esta época, el concepto de bondad era muy distinto al que tenemos en la actualidad porque Matías Corvino también estuvo aliado con Vlad Draculea (personaje histórico en el que Bram Stoker se inspiró para crear al Conde Drácula), que en 1462 envió al rey húngaro dos grandes sacos con orejas, narices y cabezas de enemigos turcos junto a una misiva en la que le informaba de que su ejército había acabado con 24.000 prisioneros, especialmente turcos, a los que empalaba junto a sus familias en el llamado Bosque de los Empalados.

 Vlad Draculea, el Empalador
Vlad Draculea, el Empalador
 Vlad Draculea, desayunando ante unos empalados
Vlad Draculea, desayunando ante unos empalados

En 1484 Federico III ordenó la captura del barón Erazem Lueger. El ejército austriaco, dirigido por Casper Ravbar, gobernador de Trieste, comenzó el asedio del lugar donde residía el barón, el castillo Predjama, un impresionante castillo-cueva que se consideraba inexpugnable al estar excavado en una alta montaña.

escaleras del castillo
Imágenes del castillo en las que se aprecia cómo fue construido en la roca
Imágenes del castillo en las que se aprecia cómo fue construido en la roca

No fue fácil acabar con la vida de Erazem Lueger

El castillo fue cercado durante el invierno y la primavera de 1484. Lo primero que el ejército austriaco intentó fue interceptar la provisión de víveres para que el barón y sus leales no tuviesen más remedio que abandonar su refugio. Sin embargo, Erazem, cada día, enviaba a los soldados austriacos todo tipo de manjares: asados, pescado, frescas cerezas y verduras de todo tipo.

El ejército de Federico III desconocía que el catillo del barón se construyó sobre un complejo sistema de túneles que lo conectaban con el exterior. Un fértil valle proporcionaba todo tipo de verdura y fruta al barón y las gentes del pueblo, que él había favorecido, le suministraban otros alimentos sin que pudieran ser vistas por el enemigo.

Acceso a las cuevas desde el interior del castillo Predjama
Acceso a las cuevas desde el interior del castillo Predjama

Ese mundo subterráneo de 7.500 metros de longitud que existe debajo del castillo estuvo habitado desde el Paleolítico, por tanto, Erazem sólo fue uno de los muchos habitantes que se beneficiaron de este fascinante sistema de cuevas.

Mazmorra del castillo de barón erazem lueger foto original de luka esenko
Mazmorra del castillo

Pero la suerte del barón acabó cuando uno de sus sirvientes, sobornado por el ejército austriaco, decidió traicionarle. Toda la astucia de Erazem y su magnífica fotaleza inexpugnable no impidieron que se acabara con su vida de una forma muy sencilla: el sirviente colocó un banderín donde se encontraba el barón para que los soldados le lanzasen una enorme piedra desde un cañón. La leyenda dice que el lugar en el que existía una menor protección era la letrina y estando en ella fue alcanzado y muerto Erazem Lueger. Sin duda, un final poco heroico para el legendario barón.

Bolas de piedra que aún se encuentran en el castillo Predjama foto de luka esenko
Bolas de piedra que aún se encuentran en el castillo Predjama

La historia que acabas de leer se ha rescatado del olvido. La autoría original es de Indira y Chandra, de Ovejas Eléctricas. Blog que desapareció de Internet y para preservar sus publicaciones se han publicado nuevamente en leyendasde.com

Créditos fotográficos y fuentes:

castles, lukaesenko, books, wikipedia 1 y 2.


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